Santa Pola es mucho más que un lugar junto al Mediterráneo. Es también la suma de las personas que viven el mar, que trabajan en torno a él y que encuentran en sus aguas una forma de entender la vida. Con esa idea nace este proyecto fotográfico: acercarme a quienes forman parte de la identidad de nuestro municipio y contar sus historias a través de la fotografía.En esta ocasión, el protagonista es Isaac Hernández, integrante de Be Water Sports, una escuela náutica de Santa Pola que trabaja para acercar el deporte y la pasión por el mar a personas de todas las edades y niveles.
Be Water Sports: acercar el mar a todo el mundo
La relación de Santa Pola con el mar forma parte de su identidad, pero cada persona la vive a su manera. Para el equipo de Be Water Sports, el mar es un espacio para aprender, practicar deporte, compartir experiencias y disfrutar durante todo el año.
La escuela comenzó su actividad en 2016 con una idea clara: hacer accesibles los deportes náuticos y alejarse de la percepción de que son actividades reservadas a unos pocos o limitadas a la temporada de verano.
A través de disciplinas como el paddle surf, el windsurf y la vela, Be Water Sports invita a descubrir el Mediterráneo desde otra perspectiva. Detrás de esa actividad hay personas, conocimientos, dedicación y muchas horas de trabajo que no siempre se ven desde la playa.Puedes conocer mejor su filosofía y a su equipo en la página oficial de Be Water Sports: quiénes somos.
Isaac, entre tablas, herramientas y mar
Para realizar este reportaje fotográfico me trasladé al espacio de trabajo de Isaac, un lugar donde se almacenan y preparan las tablas y los materiales necesarios para la actividad náutica. Aquí, lejos de la imagen habitual de los deportes acuáticos en plena acción, aparece otra parte de esa realidad: el cuidado del equipo, las reparaciones, las herramientas y los pequeños trabajos que permiten que todo esté preparado para volver al agua.
Fotografié a Isaac en su propio entorno, trabajando con sus manos y rodeado de los objetos que forman parte de su día a día profesional. Me interesaba mostrarlo de una manera natural, sin separar a la persona de aquello que hace y del lugar en el que desarrolla su actividad.
Es una forma de entender el retrato que va más allá de posar frente a la cámara. El entorno también habla, los gestos aportan información y los detalles ayudan a construir una historia.


Fotografía documental y retrato: las personas que hacen Santa Pola
Este encuentro forma parte de un proyecto fotográfico personal que busca poner rostro a las personas de Santa Pola. Personas con oficios, proyectos, aficiones o formas de vivir que contribuyen a construir la identidad de nuestra localidad.
Todavía estoy dando forma definitiva al nombre y al recorrido de esta iniciativa, pero su propósito está claro: crear un archivo visual de nuestro presente a través de quienes lo protagonizan.Como fotógrafo en Santa Pola, me interesa especialmente la posibilidad de unir el retrato con la fotografía documental. No se trata únicamente de conseguir una imagen atractiva, sino de observar, conocer y representar a cada persona dentro de su contexto.
En este caso, la fotografía también se acerca al mundo del deporte. La fotografía de deporte suele llevarnos a la competición, al movimiento o al instante decisivo; sin embargo, hay otra historia que merece ser contada antes y después de ese momento: la preparación, el esfuerzo y las personas que hacen posible cada actividad.Retratar a Isaac en Be Water Sports me permite explorar precisamente esa mirada.



Historias que forman parte de nuestro lugar
Cada persona guarda una relación particular con Santa Pola. Algunas historias están vinculadas al mar, otras a la cultura, al trabajo, a la creatividad o a las pequeñas actividades que dan vida a nuestras calles. Mi intención es seguir fotografiando a esas personas con tiempo, cercanía y respeto, construyendo un proyecto que crezca con cada nuevo encuentro.Porque conocer un lugar también significa conocer a quienes lo habitan. Y porque, a veces, para contar la historia de un municipio no hace falta fotografiar sus monumentos ni sus paisajes más reconocibles: basta con acercarse a una persona y descubrir qué hay detrás de su trabajo y de su manera de vivir.Historias de Santa Pola continúa. Esta vez, con Isaac y el equipo de Be Water Sports, unidos por una pasión que aquí siempre encuentra su lugar: el mar.Fotografías: Philippe Uglietta, fotógrafo en Santa Pola.
